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Cálculos renales: ¿Por qué aparecen?

¿Sabías que si ya tuviste un cólico renal, tienes el 50% de probabilidades de tener otro en los próximos cinco años?

Los cálculos renales o, también llamados, litiasis renales en definición son piedras que se crean en el riñón a partir de sustancias provenientes de la orina y que el propio riñón va  eliminando. Se caracterizan por su tamaño variable, pues pueden ser tan pequeñas como un grano de arena o de varios centímetros.

 Los factores que causan su aparición son variados e influyen tanto factores genéticos, ambientales, como de los hábitos alimenticios. Su composición también puede ser de diferentes minerales como calcio, oxalato, ácido úrico y otros, estos elementos se acoplan para formar estructuras de diversos tamaños y formas.

Síntomas de los cálculos renales

Los síntomas varían acorde a cada caso, pues el tamaño no es, necesariamente, sinónimo de mayor dolor. Una piedra del tamaño de un grano de arena o de hasta 3 mm podría pasar inadvertida y ser eliminada espontáneamente, o causar un gran dolor en caso que obstruya la vía urinaria. En cambio, cálculos de 2 cm pueden no dar síntomas si están ubicados en el riñón.

Lo que determina el tamaño del cálculo es el tiempo de permanencia en la vía urinaria, de la ubicación y espacio que tenga para crecer. De esta forma, los cálculos más voluminosos se pueden encontrar en el riñón, dadas sus cavidades que se dilatan al haber obstrucción y permiten el crecimiento, lo mismo sucede con la vejiga, donde también se pueden generar.

El llamado, “cólico renal”, se genera cuando se obstruyen las vías urinarias, creando un gran dolor en la zona ubicada en la espalda, bajo las costillas, parte anterior del abdomen del mismo lado y se irradia hacia la zona genital. También puede haber náuseas, sangre en la orina y vómitos.

Por otra parte, inclusive puede haber cálculos que nunca darán síntomas y que solo se diagnosticarán por casualidad mientras se practique algún examen de imagen en esa zona.