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¿Cómo prevenir una lesión a la rodilla?

Las lesiones de rodilla son problemas de salud que, además de resultar dolorosos, pueden afectar la calidad de vida de quien la padece si no se trata de forma adecuada.

Un motivo recurrente entre algunas consultas traumatológicas es a causa de las lesiones de rodilla, las que suelen ser comunes entre quienes practican deporte de forma constante, así como también en los adultos mayores.

Según los especialistas de la Unidad de Traumatología de Clínica Andes Salud El Loa, cualquier actividad física en la que se gire sobre la rodilla de manera enérgica y brusca, en especial con todo el peso del cuerpo, puede causar un desgarro o una rotura de meniscos.

Los meniscos son cartílagos que se localizan en las rodillas y permiten su movimiento natural. Cuando uno de ellos sufre un desgarre, afecta la estabilidad de la rodilla y la actividad cotidiana de la persona, llegando a necesitarse una cirugía como la mejor alternativa de recuperación.

Situaciones como frenar y girar repentinamente, o incluso arrodillarse, ponerse en cuclillas o levantar algo pesado puede en algunas ocasiones causar rotura de meniscos. Mientras que en adultos mayores, los cambios degenerativos de la rodilla pueden contribuir a una rotura de los mismos.

¿Cómo identificar este tipo de lesiones?

Algunas de las señales a las que se deben estar atento son:

      • Un chasquido o ruido seco en la rodilla en el momento de la lesión.
      • Dolor en el centro o costado de la rodilla, sobre todo al torcer la rodilla o al agacharse. Comúnmente este síntoma desaparece al cabo de un par de semanas, aunque puede ir y venir durante mucho tiempo si la lesión no recibe el tratamiento adecuado.
      • Hinchazón, rigidez y agarrotamiento de la rodilla, que empeora al cabo de los dos o tres primeros días tras sufrir la lesión.
      • Reducción de la movilidad en la articulación.
      • Sensación de que la rodilla se va a quedar bloqueada o trabada al intentar flexionarla, incluso es posible que esta no pueda extenderse por completo.
      • Sensación de que la rodilla cede o falla sin previo aviso.

Algunas de las recomendaciones para prevenir esta y otras lesiones de rodillas son:

      • Hacer ejercicio con regularidad, incluyendo los de fortalecimiento de los músculos de las piernas, los cuales ayudan a estabilizar y a proteger la rodilla.
      • Hacer siempre sesiones de calentamiento y estiramientoantes y después de practicar deporte o cualquier actividad física intensa donde las piernas estén involucradas.
      • Proporcionar a los músculos el tiempo de descanso y de recuperación suficiente.
      • Utilizar el calzado adecuadopara practicar un deporte.
      • Aprender y utilizar las técnicas adecuadaspara el deporte que se practica.
      • De haber sufrido anteriormente otro tipo de lesión en la rodilla, usar rodilleras o un vendaje elástico.