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¿Cuánto sé de cáncer? Segunda parte

El Dr. Pablo Rodríguez, Oncólogo Hematólogo de Clínica Andes Salud El Loa, nos explica cómo influyen diferentes factores de riesgos en variados tipos de cáncer. 

En la primera parte de este artículo, el Dr. Rodríguez nos explicó qué es el cáncer y nos nombró los 10 hábitos imprescindibles para la prevención del cáncer. En esta segunda parte, detallaremos cómo influyen estos hábitos en los variados tipos de cáncer.

No fumar y evitar ambientes contaminados 

Como gran parte del mundo sabe, el consumo de tabaco está entre los factores de mayor riesgo. De esta forma, el tabaquismo aumenta el riesgo de cáncer de mama, de cuello del útero, de colon, de vejiga, de garganta, de esófago, de boca y del cáncer de pulmón.

De igual forma, los fumadores pasivos aumentan en un 25% su riesgo de Cáncer Pulmonar, en comparación a los no fumadores. Sin embargo, a medida que se deja el hábito puede disminuir el riesgo, llegando al de una persona no fumadora si no consume por, al menos, 15 años.

¿Qué podemos hacer? Si es fumador y cree que no podrá dejarlo por su cuenta, recuerde pedir ayuda profesional. Además, recuerde que si usted fuma, también lo hacen de forma pasiva quienes están a su alrededor, por lo que debe preferir espacios libres.

De igual manera, se debe tener especial cuidado en ambientes laborales y usar siempre la protección adecuada que señala la ley para elementos como el asbesto, radón, cromo, carbón, berilio, arsénico, aluminio, cadmio y en las fundiciones de metales.

Mantener un peso adecuado

El sobrepeso y la obesidad es otro de los grandes factores influyentes en variados cánceres, pues aumentan el riesgo de cáncer de mama, de próstata, de vesícula y cáncer de colon y recto. Por otra parte, el sobrepeso y la obesidad puede hacer que el cáncer sea más agresivo, ya que este estado disminuye la efectividad de los tratamientos contra el cáncer, aumentando su mortalidad.

A su vez, la obesidad aumenta el riesgo de un segundo cáncer en las personas que ya lo han padecido, junto con la aparición de otras enfermedades.

¿Qué podemos hacer? La actividad física siempre ayuda a mantener un peso adecuado, pero si lo que se desea es perder peso, siempre se debe acompañar de una reducción del consumo de calorías. En caso de sobrepeso u obesidad, no dude en visitar a un profesional que lo guíe y le entregue un plan a su medida.

Finalmente, es importante destacar que la circunferencia de la cintura (CC), es decir la obesidad central, se relaciona directamente con un riesgo mayor de desarrollar cáncer, ya que la grasa abdominal provoca cambios hormonales que llevan a las células a convertirse en cancerígenas. El valor de CC se debe mantener menor a 102 cm en hombres y menor a 88 cm en mujeres.

Realizar actividad física

Como comentábamos anteriormente, la inactividad, junto con el sobrepeso, aumentan el riesgo de cáncer de mama, de vesícula y cáncer de colon y recto.

La actividad física permite regular los niveles de ciertas hormonas que si están muy elevadas podrían hacer aumentar el riesgo de ciertos cánceres. Es por esta misma razón que hay que evitar episodios prolongados de inactividad.

Manteniéndose activo también mejora su sistema inmunológico, aumenta su energía, mantiene un peso adecuado y reduce el estrés. Es aconsejable realizar por lo menos 30 minutos de ejercicio de moderada intensidad al día, como una caminata rápida, un trote suave o andar en bicicleta.

Alimentarse saludablemente

Ya se sabe con certeza que la alimentación es uno de los factores primordiales para prevenir el desarrollo de células cancerígenas y que mucho de los cánceres se desarrollan debido a una mala alimentación. Es tanto así, que culturas que tradicionalmente han tenido bajas tasas de incidencia de ciertos cánceres (ej. Cáncer de mama en mujeres orientales), al trasladarse a otra cultura con alimentación poco saludable, como la occidental, y adoptar su dieta, sus tasas de incidencia aumentan.

De esta forma, alimentos ricos en grasa animal que modifican niveles de hormonas sexuales en el      organismo aumentan riesgo de cáncer de mama, de próstata, de útero y cáncer de ovarios. Por su parte, las carnes rojas y alimentos procesados, aumenta riesgo de cáncer de colon y recto

Los estudios han determinado que en el proceso de cocción de las carnes, especialmente cuando se realizan a llama directa como en la parrilla y fritas, se producen alteraciones en este alimento que llevan a la formación de sustancias tóxicas que podrían llegar a ser carcinogénicas. Mientras más tiempo y a más calor se cocine la carne, más expuesta está a producir estas sustancias dañinas. Se recomienda un consumo moderado de carne, no más de 2-3 porciones a la semana y no comerla recocida, prefiriendo preparaciones distintas a la frita y grillada.

Por otra parte, se ha establecido una relación directa entre el consumo de embutidos y el aumento de riesgo de cáncer de colon y recto, por lo que se aconseja evitar su consumo.

El sodio también destaca por su influencia. Alimentos ricos en sodio y preservados en sal aumenta riesgo de cáncer de estómago. Además, cabe señalar que el sodio en exceso puede dañar el revestimiento interno del estómago lo que puede llevar al desarrollo de lesiones malignas. A su vez, este exceso de calcio aumenta el riesgo de cáncer de próstata.

¿Qué podemos hacer? La fibra es fundamental, pues ayuda a mantener las células del colon sano, previniendo así el desarrollo de lesiones pre- cancerosas (pólipos) y tumores malignos; también ayuda al organismo a eliminar toxinas.

Al servir su comida, procure que al menos 2/3 de su plato contenga verduras, legumbres, granos o frutas, moderando el consumo de sal, ya que éste no debiera exceder de 5 gramos diarios.

Moderar el consumo de alcohol

El alcohol en exceso aumenta riesgo de cáncer de colon y recto, de mama, de hígado, de esófago y cáncer de boca, siendo los más perjudiciales los destilados, tales como el pisco, ron, vodka, entre otros. Por otra parte, un consumo moderado de alcohol, si bien no reduce el riesgo de cáncer, sí reduce el riesgo cardiovascular de la persona. Es por esto, que aconsejan un consumo diario máximo de 1 copa de vino para la mujer y 2 para el hombre.

Protegerse del sol

La exposición al sol sin protección es el principal factor de riesgo del cáncer de piel. Por esto, se aconseja evitar la exposición al sol en las horas de mayor radiación (entre 11 y 14 hrs.). A su vez, se recomienda el uso de protector solar cada vez que salga de su casa, mínimo 20 minutos antes de salir y repita a las 2 horas si continúa expuesta. Use un bloqueador solar con factor de protección 30 o mayor, incluso en días nublados.

Mantener vida sexual segura

El Virus Papiloma Humano (VPH), enfermedad de transmisión sexual más común en el mundo, aumenta riesgo de cáncer de cuello del útero, de útero y cáncer de ano. Por lo que es necesario realizarse los chequeos y exámenes médicos, para estar informado al respecto de su estado de salud actual.

Conocer su historial médico y el de su familia

Si bien la mayoría de los cánceres se presentan en personas sin antecedentes familiares de la enfermedad, existen ciertos tipos en los que el tener uno o más familiares con antecedentes de cáncer aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar la enfermedad, al igual que el tener antecedentes personales de ciertas patologías aumenta las probabilidades de generar un cáncer y por lo tanto, se deben realizar estudios de pesquisa y/o tratamientos preventivos en edades más tempranas que el resto de la población general, los cuales serán revisados en la tercera parte de este artículo. 

Realizarse exámenes de detección temprana

Existen exámenes que pueden detectar lesiones precancerosas o cáncer en su etapa inicial que deben realizarse de forma rutinaria según las recomendaciones médicas actuales.

Mujeres

    • PAP anual a partir del inicio de la vida sexual para el cáncer cuello del útero.
    • Autoinspección mensual + mamografía y examen clínico anual a partir de los 40 años (antes en caso de alto riesgo) para el cáncer de mama.

Hombres:

      • Examen clínico por especialista (tacto rectal) + Antígeno Prostático (PSA) una vez al año a partir de los 45 años y antes en caso de alto riesgo para el cáncer de próstata.

Mujeres y hombres:

        • Colonoscopía total a partir de los 50 años en personas asintomáticas y sin antecedentes familiares, se repite cada 10 años en caso de estar normal y 5 años en caso de pólipos. Las personas con antecedentes familiares deben realizarse el examen antes de los 50 años.
        • Autoinspección de piel mensual, avise a su médico sobre cualquier cambio en el aspecto de un lunar, mancha, aparición de nuevos lunares asimétricos, irregulares, de color no uniforme, etc. Es aconsejable la visita a un especialista una vez al año para una inspección general.
        • Ecotomografía abdominal en personas con historia de cólicos biliares y en mujeres asintomáticas desde los 40 años que presenten factores de riesgo de desarrollar cáncer de vesícula (obesidad, multípara (más de un hijo), antecedente de fiebre tifoidea).

Mantenerse informado 

Los estudios científicos permiten conocer cada día más sobre esta enfermedad, su prevención y nuevos tratamientos. Sea un agente activo de su salud y manténgase informado sobre los temas más importantes para llevar una vida saludable.