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Infarto cardíaco: Síntomas y factores de riesgo

Dada la importancia que poseen las enfermedades cardiovasculares en Chile y el mundo. Se hace necesario reconocer los síntomas y factores de riesgo que influyen en esta patología.

Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en Chile y en el mundo. De hecho, según la última Encuesta Nacional de Salud (ENS), un 25% de las personas mayores de 20 años tienen un alto riesgo de desarrollar estas patologías, esto debido al aumento de pacientes jóvenes y niños con obesidad, síndromes metabólicos y problemas de colesterol, entre otros factores de riesgo.

Un infarto agudo al miocardio se produce cuando se obstruyen las arterias coronarias, vasos sanguíneos responsable de llevar sangre al músculo cardíaco. En los hombres, presenta un dolor opresivo al pecho, con irradiaciones a la mandíbula, el cuello, el brazo, sudoración y náuseas. Las mujeres, en cambio, pueden tener una presentación más atípica de la patología. Así, por ejemplo, en ocasiones, el dolor no es característicamente opresivo, no se asocia a las irradiaciones mencionadas y tiene escasa sintomatología neurovegetativa, es decir, sin náuseas y vómitos.

Síntomas

Para la manifestación de los síntomas de un ataque cardíaco interfieren múltiples factores. Mientras que algunos aún no se pueden explicar con certeza, una variable importante es el umbral del dolor, el que suele ser menor en hombres. Por otra parte, la mujer tiene algunos factores protectores en edad fértil, principalmente hormonales, pero con el paso de los años estos se pierden y, por ende, aumenta el riesgo de sufrir algún evento cardiovascular.

Otro ejemplo de esta diferencia de síntomas son los pacientes diabéticos, en los cuales un infarto puede generar muy poco dolor, falta de aire o, incluso, ser asintomático. Existen casos en que la persona no se da cuenta y el episodio solo se pesquisa años después cuando se encuentra la respectiva cicatriz.

Aun así, la presentación de los síntomas es bastante heterogénea pero lo más importante es que, ante cualquier sospecha, se debe consultar inmediatamente al médico, ya que lo más relevante para el buen pronóstico del paciente es tratar de abrir la arteria lo antes posible.

Factores de riesgo

Cuando se trata de distinguir los factores de riesgo de un infarto cardíaco, hay que considerar dos grupos:

  • No modificables: tener antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular, la edad y ser hombre.
  • Modificables: sedentarismo, obesidad, colesterol, diabetes o los estados prediabéticos, fumar, hipertensión arterial.

Es importante recalcar que, si se logran controlar dichos factores de riesgo o suspenderlos con un tratamiento adecuado, se disminuye el peligro de tener un evento cardiovascular.

Los resultados de un diagnóstico precoz

Ante cualquier malestar intenso en el pecho, los pacientes deben consultar en un servicio de urgencia. Existe un protocolo de estudio del dolor torácico que permite descartar patologías, desde las posibilidades más graves hasta las menos relevantes con relación al pronóstico. Es por eso que una vez que determinado que el paciente tiene un infarto agudo al miocardio, el tiempo en el que se abre la arteria es determinante.

Si el paciente consulta cuando el infarto lleva entre 30 a 60 minutos y se abre la arteria ocluida antes de las dos horas desde que empezó el evento, la probabilidad de que termine con alguna cicatriz es más baja. Por lo tanto, la función de bomba global del corazón queda menos afectada y eso le permite a la persona llevar una vida más normal.

Por el contrario, si el paciente tiene una arteria ocluida y demora 8 horas en consultar, la cicatriz del corazón podría ser significativa y su capacidad funcional se verá disminuida.


Para consultas cardiológicas, agenda hora con la Dra. María Mato.