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Mes del cáncer de mama: Un diagnóstico temprano marca la diferencia

Cuando no se han comprometido ganglios y el tumor es menor a 1 cm, el cáncer de mama tiene una tasa de curación del 98%. Por ello es fundamental realizar periódicamente el autoexamen, la mamografía y prestar atención a ciertas señales.

Cuando no se han comprometido ganglios y el tumor es menor a 1 cm, el cáncer de mama tiene una tasa de curación del 98%. Por ello es fundamental realizar periódicamente el autoexamen, la mamografía y prestar atención a ciertas señales.

El cáncer de mama es el tipo de tumor más frecuente entre las mujeres y se produce cuando las células que recubren los conductos y los lobulillos comienzan a crecer de manera anormal. Se estima que solo el 8% de los casos se desarrolla por causas genéticas. Por este motivo, para la mayoría de las mujeres en las que no existe sospecha de llegar a padecer cáncer de mama, es de vital importancia la detección oportuna a través de una mamografía anual y la realización de autoexploración mamaria, para ser diagnosticadas lo antes posible.

Y es que el tratamiento y pronóstico del cáncer detectado dependerá, en gran medida, de cuán temprano haya sido pesquisado. “Un cáncer en etapa precoz, que no comprometa ganglios, tiene una tasa de curación del 98% y la sobrevida disminuye proporcionalmente en la medida que el cáncer es más avanzado. En etapas precoces se habla hasta de curación, en cambio en las más avanzadas sólo podemos hablar de control”, indica el doctor Camilo Torres, jefe del equipo de cirugía de mama del Instituto Oncológico FALP.

El rango etario en que se presenta esta patología oncológica va, generalmente, entre los 40 a 65 años de edad, más aún entre 50 y 65 años. Sin embargo, explica el doctor Torres, en el último tiempo ha crecido el número de mujeres de menos de 30 años que han debutado con un nódulo, “en donde la primera impresión es que es de carácter benigno, pero la biopsia ha arrojado lo contrario, cosa que no se veía anteriormente”.

Según añade, si bien no se ha podido determinar la causa precisa de este fenómeno, se asocia a la vida moderna, con estrés, alimentación inadecuada, consumo de alcohol y cigarrillo.