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Cannabis: Mirada desde el foco de la Salud Mental

Por: Lorena Vidal, Psicóloga

En general dentro de la consulta Clínica, es común encontrar casos de consumo de marihuana en adolescentes que la utilizan con distintos fines, por ejemplo; integrar un grupo de pares, como fumadores sociales dado que está en boga la posibilidad de que esta droga sea permitido su consumo dentro de las políticas del país. Para calmar Síntomas de Ansiedad y como parte de un descubrimiento en incursión en el consumo de cualquier sustancia.

Sin embargo, quienes trabajamos en el área de la salud mental nos damos cuenta de que existe estrecha relación de las adicciones y las enfermedades mentales, a lo que llamamos Patología Dual dado que es posible ver personas que sufren de forma simultánea o a lo largo de su vida, una adicción y otro trastorno mental. Las adicciones pueden ser las que se conocen como comportamentales, por ejemplo, el juego patológico, Internet o la adicción a sustancias, entre otros.

De las enfermedades más relacionadas con el consumo de drogas podemos encontrar; problemas de ansiedad, del estado de ánimo, trastornos del espectro de la esquizofrenia y la psicosis, Trastorno por Déficit Atención e Hiperactividad (el llamado TDAH), y también los rasgos y trastornos de personalidad, que dicho de otra manera son personas con caracteres que podríamos definir como ‘difíciles’.

Se conoce la relación del cannabis con la esquizofrenia. Hasta ahora se advertía de que su uso podía desencadenar episodios de psicosis, es decir, pérdida de control, delirios, agitación… Pues bien, Lancet (una prestigiosa publicación médica) ha informado de la evidente relación entre el consumo de cannabis y la aparición de esquizofrenia en las personas que lo consumen, desarrollando primer brote de Ezquizofrenia. Hay datos concretos, en cuanto a la relación entre frecuencia del consumo y la aparición de un trastorno mental grave, que una vez desencadenado puede ser de por vida.   

Por otro lado, es importante el aumento en los trastornos de estado del ánimo, entre ellos, desarrollo de Trastornos de Ansiedad con Crisis de Angustia Y Crisis de Pánico.

Cuanto más joven se inicia la enfermedad peor es su pronóstico. Si, además, el cannabis se consume junto a los psicofármacos que se toman como tratamiento, los efectos secundarios de estos se incrementan y la respuesta es peor. 

Por otro lado, existen alteraciones importantes en la memoria sobre todo en el registro de las emociones, al mezclarla con alcohol produce escaso control de los movimientos intensificando los riesgos.

Hoy, la marihuana tiene asociado componentes tóxicos que, incluso en el uso externo, está cuestionado dado que en el uso de algunas enfermedades existe una evaluación de riesgo beneficios en la que se determina desde el médico que lo prescribe, el resultado y efecto secundario asociado, para distintas enfermedades.

Por lo tanto, es importante informarse de estas situaciones antes del uso externo, así como también del uso y abuso de Cannabis en adolescentes, por el riesgo que este implica, al desarrollo de enfermedades de Salud Mental.