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La importancia de la actividad física en tiempos de pandemia

Este martes 6 de abril se conmemoró el Día Mundial de la Actividad Física, un hábito importante para incentivar desde una temprana edad y que trae consigo diversos beneficios, tanto a la salud, como al desarrollo corporal de una persona.

Desde el inicio de la pandemia de Covid-19 y el confinamiento, las rutinas de ejercicio han sufrido diversas restricciones; el prolongado encierro, la clausura de espacios como gimnasios y la falta de espacios dentro del hogar han influido de forma negativa en el ejercicio, consecuencias que pueden verse reflejadas en la salud física y mental de las personas, contribuyendo a la aparición de factores de riesgo de diferentes patologías como la obesidad y afecciones cardiorrespiratorias.

Según el kinesiólogo de nuestra Unidad de Tratamientos Intermedios, Jostin Ventura, el sedentarismo puede ser nocivo, ya que solo bastan cinco días de absoluto reposo para disminuir en un 5% la fuerza muscular y un 3,5% la masa muscular, es por este motivo que el constante movimiento y ejercitación son claves para llevar un estilo de vida más saludable en tiempos de pandemia.

“Es muy importante la actividad física en estos tiempos, ya genera muchos beneficios a nivel muscular, óseo y al sistema inmunitario. En estos tiempos, la OMS recomienda que el tiempo de actividad física en adultos sea alrededor de 20 minutos al día, y 1 hora diaria en niños con el fin de favorecer, el crecimiento muscular, el desarrollo de los huesos, mejorar la calidad del sueño y de la salud mental, ya que también ayuda a disminuir el tiempo que pasamos frente a las pantallas”, indicó.

Ejercicio moderado para comenzar

Nuestro kinesiólogo también nos explica las ventajas de comenzar con una intensidad baja al momento del ejercicio, lo cual va en directo beneficio de la musculatura y articulaciones.

“Si la persona está comenzando a ejercitarse, se recomienda priorizar el ejercicio moderado sobre el intenso, ya que el ejercicio de alta intensidad hace que el sistema inmunológico se ‘‘deprima’’ por la demanda de energía que este nivel de actividad requiere. El ejercicio moderado influye en la calidad de descanso, así como también ayuda a la flexibilidad y la movilidad articular, y también evita el deterioro cognitivo”, agregó.

¿Cómo empezar si soy una persona inactiva?

Para personas que arrastran hábitos de sedentarismo, es recomendable partir con ejercicios de bajo impacto, que sean lúdicos y entretenidos para que haya una interacción distinta y para incentivar el hábito.

“Es necesario que, al iniciar en el hábito de la ejercitación, las rutinas no tengan tiempos tan prolongados (se recomienda 20 minutos), esto es importante para que exista una adecuada adaptación a la actividad física, la cual lógicamente irá incrementando su intensidad de manera paulatina. Si la persona se expone a ejercicios de alta demanda de esfuerzo sin una preparación previa, existe el riesgo de que se generen lesiones musculares u otras complicaciones”, explicó.

Beneficios

Dentro de los beneficios de mantener una constante actividad física en distintos tipos de edades destacan:

  • Una correcta circulación sanguínea
  • Aporte de nutrientes al sistema óseo
  • Control del colesterol y la presión arterial.
  • Evitar el desarrollo de enfermedades como la diabetes.
  • Ayuda a controlar los estados de ansiedad y depresión propios del confinamiento.
  • Previene el desarrollo de enfermedades al cardiovasculares.
  • Mejora la salud respiratoria al regular los niveles de oxígeno en el organismo.
  • Evita las probabilidades de desarrollar sobrepeso.
  • Aumenta la calidad de las defensas frente a enfermedades.