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TEC: Cuidados y precauciones

Debido a su incidencia como causa de muerte, debemos prestar especial atención a los traumatismos encefalocraneanos.

Según cifras del Ministerio de Salud, en Chile, la primera causa de muerte en la población entre 20 y 40 años es el traumatismo encefalocraneano (TEC). Además, un tercio de los decesos por impacto en menores de 18 años es causado por un TEC, mientras en los accidentes de tránsito provoca el 40% de los fallecimientos. Si bien la mayor parte de las lesiones se producen forma inmediata después del impacto, muchas pueden aparecer tardíamente. En los TEC graves, las lesiones secundarias a las lesiones intracranearias y sistémicas tienen alta prevalencia y pueden llevar a la muerte o producir daño encefálico.

Es por esto que los TEC son un problema relevante a nivel general, pues un 10% de ellos corresponde a cuadros de carácter grave, sumado a esto, parte importante de quienes sobreviven quedan seriamente incapacitados. Las secuelas pueden ser varias pero las principales son los problemas cognitivos o neurológicos, así como también lesiones del nervio olfatorio, hemiplejia y trastornos del lenguaje o de la visión. Vale destacar que éstas pueden ser transitorias o permanentes y esto dependerá tanto de la magnitud del golpe recibido, como de la edad de la persona afectada.

Consecuencias TEC

  • Compromiso de conciencia
  • Amnesia postraumática
  • Síndrome vertiginoso
  • Mareos persistentes
  • Cefalea Holocraneal (en toda la cabeza) persistente y progresiva
  • Vómitos
  • Palidez asociada a inmovilidad (lactantes)

¿Cómo se actúa frente a un TEC?

La prevención es un factor fundamental, ya que los TEC de consideración pueden producir distintos cuadros de compromiso de conciencia, como por ejemplo el desvanecimiento o alteraciones en la conducta. Por lo que en estos casos debe acudir inmediatamente al Servicio de Urgencia más cercano, pues el tiempo es fundamental para evitar la muerte o secuelas de gravedad.

Por otra parte, en el caso de contusiones que no alteren la conciencia ni presenten mayores complicaciones, de igual forma se debe mantener vigilado al afectado, ya que existe un porcentaje de los casos donde los síntomas pueden aparecer dos o tres días después, tales como dolores de cabeza persistentes o en aumento, náuseas o vómitos, debilidad en las extremidades, mareos y/o pérdida de equilibrio. También se debe poner especial atención a ciertos comportamientos confusos, ejemplo de esto es cuando una persona, que habitualmente es inquieta, tras el golpe se comporte de forma inusualmente tranquila, esté aletargada o inapetente.

¿Cómo se atiende un TEC en los niños?

Al respecto, el Ministerio de Salud señala que del total de consultas en urgencia por TEC en niños, más del 50% de ellos corresponden a accidentes domésticos. Por lo mismo, es importante tener en consideración las características propias de los niños que los vuelven más propensos a sufrir un traumatismo encefalocraneano, debido al mayor tamaño relativo de su cabeza, la menor fuerza muscular y la falta de desarrollo completo de los senos paranasales, entre otras.

Por lo que a los menores de dos años se le suele indicar una radiografía de cráneo que verifique si existe fractura o hemorragia, aun cuando no presenten síntomas de TEC. Asimismo, ante síntomas de compromiso encefálico más significativo –como pérdida de conocimiento y vómitos persistentes– la recomendación es efectuar un escáner de cerebro y mantenerlo hospitalizado por uno o dos días hasta descartar una lesión mayor, sin importar la edad del niño.

Ante la presencia de una contusión craneal se aconseja que el afectado permanezca en reposo por al menos ocho horas y sin ningún estímulo visual; como lo son la televisión, el computador, el celular, las consolas de juego e incluso la lectura, pues el cerebro debe estar lo más tranquilo posible. En el caso de que los síntomas persistan, el paciente debe ser nuevamente evaluado.

¿Cómo me recupero tras un TEC?

Los primeros seis meses, dependiendo del tipo de lesión, son la parte más importante para recuperarse después de un traumatismo. En cambio, los menores requieren menos tiempo de recuperación, pues su proceso suele ser más rápido y con mejores resultados. Sin embargo, se advierte que a pesar de que un niño tenga una apariencia normal, después de recibir un golpe de este tipo es frecuente que presente dificultades al volver al colegio, sobre todo en la concentración

Por lo tanto, un reposo efectivo después de una contusión craneal o un TEC es fundamental para mejorar la recuperación y evitar así, la posible aparición de cefaleas que pueden durar semanas o incluso meses.