El consumo excesivo de la sal y sus patologías asociadas

Publicado el jueves 17 marzo, 2022

Con el objetivo de concientizar sobre las consecuencias para la salud que conlleva el exceso de la sal en nuestras comidas e incentivar a su consumo responsable, cada año se conmemora la Semana mundial de la sensibilización de la sal, campaña global que durante este año se celebra entre el 14 y 20 de marzo.

Datos

Según estadísticas recopiladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la mayoría de las personas consumen demasiada sal en su alimentación diaria, entre 9 a 12 gramos por día en promedio que equivalen a dos veces la ingesta máxima recomendada, índice que crece cada año debido a un mayor consumo de alimentos procesados y altos en sodio.

Enfermedades asociadas y prevención

Si bien el sodio es un nutriente clave para mantener un volumen plasmático y el correcto funcionamiento de las células, la disminución del consumo de sal en nuestras comidas también es importante para evitar la aparición y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en nuestro organismo que van desde la hipertensión arterial hasta el accidente cerebrovascular (ACV).

Desde el punto de vista nutricional la baja ingesta de sal (inferior a 5 gramos al día) contribuye también a mantener un peso más saludable. Sobre este tema consultamos sobre los efectos que tiene el exceso de sodio en el organismo a nuestra nutricionista y jefa del Servicio de Alimentación de Clínica Andes Salud El Loa, Nataly Espinoza Olguín.

El elevado consumo de la sal contribuye entre otras cosas a la hipertensión arterial y en el aumento del riesgo de sufrir una cardiopatía o un accidente cerebrovascular. Siendo la sal la principal fuente de sodio seguido del glutamato. Actualmente en la alimentación diaria, la sal puede provenir tanto desde alimentos elaborados hasta en el uso doméstico usándose en diversas preparaciones, o en caldos concentrados”, indicó.

Recomendaciones

Entre las recomendaciones sugeridas por nuestra especialista podemos destacar:

  • Intentar usar condimentos que no contengan sal.
  • Sustituir la sal de cocina por hierbas, especias y otros condimentos.
  • Leer los etiquetados de los alimentos con cuidado, a veces existen sales en alimentos inesperados (los jugos de tomate y verduras).
  • Probar los productos reducidos en sodio y sin sal.
  • Prepare las comidas con la mitad de la cantidad recomendada de sal ya que muchas recetas indican más sal de la necesaria.
  • Cocinar arroz, pastas y cereales sin sal.
  • Antes de consumir, enjuagar los alimentos enlatados, como el atún, para retirar parte de la sal que contienen.
  • Cuidar las cantidades y porciones de alimentos salados.
  • Limitar el consumo de papas fritas, snacks y otras comidas altas en sodio.

Mitos y verdades

Algunas ideas erróneas relacionadas con el consumo excesivo de la sal son:

“Solo las personas de edad se deben preocupar por la cantidad de sal”: Se ha demostrado que el consumo excesivo de edad puede traer consecuencias a la salud a cualquier edad.

“La sal está presente solo en los alimentos salados”: La sal está presente también en alimentos endulzados como salsas de tómate y en algunos cereales.

“Quitar el salero de la mesa no ayuda a disminuir su consumo”: Sacar el salero de la mesa al comer es un buen paso para disminuir su consumo, pues es muy común que las personas añadan sal a sus comidas por simple hábito. Este acto reflejo puede romperse al no tener el salero en la mes