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Información sobre el adenovirus

Las infecciones por adenovirus son un grupo de infecciones causadas por un tipo de virus llamados “adenovirus”. Los adenovirus pueden infectar distintas partes del cuerpo y causan muchos tipos de enfermedades, entre ellas el resfriado común.

Las infecciones por adenovirus no son graves para la mayoría de las personas, pero pueden serlo en bebés pequeños y en personas que tienen problemas para luchar contra las infecciones, entre ellas: las personas que tuvieron un trasplante de un órgano o de células madre, las personas con cáncer y las que están infectadas con el VIH.

Las infecciones por adenovirus aparecen con más frecuencia en los niños que en los adultos. Casi siempre causan fiebre junto con otros síntomas. Las infecciones por adenovirus se esparcen fácilmente, por lo cual no es inusual que haya “brotes” de infecciones. Por ejemplo, esto puede pasar en sala cunas.

¿Cuáles son los síntomas de las infecciones por adenovirus?

Los síntomas de las infecciones por adenovirus varían según la parte del cuerpo que afecta el virus y pueden incluir:

  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Escurrimiento nasal
  • Tos
  • Dolor de oído
  • Conjuntivitis
  • Diarrea
  • Voz ronca

¿Debo consultar a un médico o enfermero? 

Si no tiene problemas para luchar contra las infecciones, probablemente no sea necesario. Las infecciones por adenovirus por lo general mejoran solas, pero si alguno de los síntomas es grave o dura más de unos pocos días, debe consultar a su pediatra. También debe hacerlo si tiene problemas para luchar contra las infecciones. Por ejemplo, si le realizaron un trasplante de un órgano o de células madre, o si tiene cáncer o está infectado con el VIH.

Los síntomas de las infecciones por adenovirus también pueden producirse con infecciones más graves. Para asegurarse de que su hijo no tenga una de estas infecciones más graves, debe llevarlo a un médico si:

  • Es menor de 3 meses y tiene una temperatura rectal de 38ºC o más. El médico debe revisar al bebé incluso si su apariencia es normal o no parece sentirse mal.
  • Si tiene entre 3 y 36 meses y tiene una temperatura axilar de 38 ºC o más durante más de 3 días. Consulte de inmediato al médico si su hijo parece enfermo o está molesto, demasiado irritable o se niega a beber líquidos.
  • Si tiene entre 3 y 36 meses de edad y su temperatura axilar es de 38.5 ºC o más.

Se debe consultar a un médico si un niño de cualquier edad tiene:

  • Una temperatura oral, rectal, del oído o de la frente de 40ºC o más
  • Una temperatura de la axila de 39.4 ºC o más
  • Una crisis convulsiva causada por la fiebre
  • Fiebre que no desaparece (incluso si dura unas pocas horas)
  • Fiebre y un problema médico crónico, como enfermedad coronaria, cáncer, lupus o anemia falciforme
  • Fiebre y manchas en la piel

¿Es necesario que me realice pruebas?  

Es probable que no, pero si sus síntomas o los de su hijo son severos, el médico podría realizar pruebas para averiguar la causa de la infección. Es posible que también pida pruebas si muchas personas en su área tienen el mismo tipo de infección. Por ejemplo, los médicos podrían realizar pruebas si muchos niños en el mismo campamento de verano tienen una infección ocular y dolor de garganta y fiebre.

¿Cómo se tratan las infecciones por adenovirus? 

Las infecciones por adenovirus por lo general mejoran solas sin ningún tratamiento, pero pueden ser graves en bebés pequeños o personas que tienen problemas para combatir las infecciones. En muy pocos casos, los médicos recetan medicinas que luchan contra los virus. Se llaman “medicinas antivirales”.

¿Se pueden prevenir las infecciones por adenovirus? 

La mejor manera de prevenir una infección por adenovirus es mantener las manos limpias. Lávese frecuentemente las manos con agua y jabón, o use alcohol en gel.

Otras formas de prevenir la transmisión de la infección son las siguientes:

  • Lávese siempre las manos con agua y jabón después de cambiarle el pañal a su hijo.
  • Limpie los lavamanos, encimeras y otras superficies con una mezcla de cloro y agua.
  • No comparta toallas, ropa de cama, pijamas u otros artículos personales.
  • Tápese la boca al estornudar o toser.