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Paperas: Síntomas y precauciones

Según datos del Ministerio de Salud, durante el primer semestre del 2018 se han triplicado los casos, marcando la tasa más alta de los últimos 23 años.

La parotiditis, más conocida como paperas, consiste en la inflamación de la o las glándulas salivales, específicamente la parótida que se ubica en la cara, por delante del pabellón auricular, desplazando el lóbulo de la oreja hacia arriba y atrás.

En el 2016, según un reporte de la Organización Mundial de Salud (OMS), fueron 1.265 casos a nivel nacional. Sin embargo, según el Boletín Epidemiológico Trimestral que elabora el Ministerio de Salud (Minsal), solo entre el 1 de enero y el 30 de septiembre del 2017 se informó de 2.068 casos. La mayoría de los casos se presenta en varones de entre 20 y 29 años. El actual brote que vive nuestro país se ha concentrado entre estudiantes y adultos jóvenes, es decir, entre los 14 y 39 años.

¿Cuáles son sus principales síntomas?

La papera se caracteriza por Fiebre, dolor local, dificultad al tragar, salivación y aumento de volumen de las glándulas parótidas o submaxilares. Vale destacar que estas molestias se pueden manifestar en plazos entre tres y diez días. Asimismo, también es posible que se presenten dolores articulares.

¿Cuáles son las principales vías de contagio?

El virus de la parotiditis se contagia por vía aérea a través de las secreciones aéreas de la persona infectada, así como a través de la saliva. Además, es importante puntualizar que el paciente puede contagiar durante los cinco días posteriores al inicio de la inflamación.

Dadas sus condiciones virales, las medidas de prevención se centran en taparse la boca al toser y estornudar, lavarse las manos y, por sobre todo, evitar el contacto con personas enfermas.

Por otra parte, el tratamiento se basa principalmente en aliviar los síntomas con analgésicos para el dolor, ingerir abundante líquido y hacer reposo.

Eventuales complicaciones

El diagnóstico clínico se caracteriza por el aumento de volumen parotídeo y, a veces, el especialista debe efectuar exámenes de laboratorio como ecografías o estudios con medición de anticuerpos específicos en sangre, ya que se puede confundir con afecciones a los ganglios.

Si bien en general se trata de una enfermedad de bajo riesgo y es poco habitual que genere complicaciones, de todas maneras, es necesario vigilar atentamente su evolución. Entre los posibles casos derivados están la meningitis, la encefalitis y la inflamación de páncreas. Asimismo, en los hombres se pueden producir cuadros de inflamación testicular (orquitis) que, si bien son poco frecuentes, en los casos más graves de pacientes adultos podría, incluso, afectar la fertilidad.